Salitre en paredes: de dónde sale y por qué vuelve
El salitre en paredes es sal que el agua llevó disuelta a través del muro y que se quedó en la superficie cuando esa agua se evaporó. No es una enfermedad del aplanado ni de la pintura: es la firma del agua que lo atraviesa, y por eso vuelve mientras el agua siga entrando.
Esta guía está escrita para quien tiene una casa en la costa de México y pasa temporadas lejos de ella. Explica qué es esa costra blanca, de dónde salen las sales, por qué el mar y la humedad del suelo la alimentan, qué hacen los remedios caseros y qué se revisa cada temporada en una casa cerrada. No recomienda productos: dice dónde mirar y qué preguntar.
¿Qué es el salitre que aparece en las paredes?
Es una eflorescencia: sales solubles que viajan disueltas en el agua dentro de los poros del muro y que cristalizan en la cara cuando el agua se evapora. En sentido estricto el salitre es una sola de esas sales, pero en México la palabra nombra todo el polvo blanco que aparece en un muro húmedo.
El nombre viene de la química antigua. El curso de alteración de materiales rocosos de la Universidad de Oviedo enlista entre las sales de un muro el nitro (salitre), que es nitrato de potasio, junto a sulfatos, cloruros y carbonatos que en la pared se ven igual. La Universidad de Granada, en su temario de restauración de materiales pétreos, explica que las sales solubles más comunes encontradas en eflorescencias y subeflorescencias de los edificios históricos son carbonatos, sulfatos, cloruros, nitratos y nitritos. Para quien vive la casa, la mezcla exacta importa menos que el mecanismo, que es el mismo para todas.
El mecanismo tiene dos desenlaces, y la diferencia entre ellos es lo que separa una mancha de un daño. Según el mismo curso de Oviedo, cuando el agua llega a la superficie más rápido de lo que se evapora, la sal precipita fuera, como eflorescencia; cuando se evapora antes de llegar, precipita dentro del material, como subflorescencia. La de fuera se ve y casi no daña; la de dentro no se ve y es la que levanta la pintura, despega el aplanado y convierte el mortero en arena.
El salitre en paredes antiguas es el caso mejor estudiado, porque la conservación del patrimonio lleva décadas midiéndolo, y la conclusión de esos estudios vale igual para una casa nueva. La Universidad de Granada lo resume así: cuando las sales cristalizan en el exterior no suelen producirse daños mayores excepto por lo que respecta a la estética, mientras que la cristalización en el interior induce un fuerte deterioro mecánico. El polvo blanco es, por eso, menos el problema que el aviso.
¿Por qué aparece más en una casa cerca del mar?
Porque junto al mar las sales llegan por más caminos: con el aire, con la lluvia que lava ese aire y con el agua del subsuelo, que en la costa trae cloruros. Una casa en primera línea está más expuesta que una a unas cuadras, y la sal que entra en el muro no sale sola.
Las fuentes están descritas una por una en el curso de la Universidad de Oviedo: el suelo, cuyas aguas freáticas aportan cloruros por influencia marina; la atmósfera, por los aerosoles marinos: Cl, Na, Mg; y los propios materiales, porque la cal y el cemento tienen entre sus componentes sales solubles. La revisión publicada por el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos añade cómo entra la sal del aire: la lluvia will contribute salts resulting from air pollution or marine aerosols, es decir, la que cae sobre un muro lleva consigo la sal que el viento depositó antes.
La distancia al mar cuenta, y está medida. Un estudio publicado en la revista de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán midió en Recife, Brasil, que el depósito de cloruros disminuye, en una relación del tipo exponencial, a medida que existe un aumento de la distancia con relación al mar, y que la agresividad es significativa hasta 400 metros de la costa. En La Habana, un trabajo publicado en la revista Atmósfera de la UNAM encontró que los edificios hacen de barrera y que, por ese efecto de apantallamiento, el depósito cae considerablemente a poca distancia del mar. Una casa en primera línea y una a unas cuadras, en el mismo Cancún o en el mismo Acapulco, no reciben la misma sal.
¿Qué tiene que ver la humedad que sube del suelo?
Es el motor más común del salitre: el agua del terreno sube por los poros del muro por capilaridad, disuelve sales en el camino y las deja donde se evapora. Por eso el salitre casi siempre empieza en la parte baja de la pared y dibuja una franja con un borde más o menos horizontal.
La Universidad de Granada identifica dos fuentes principales del agua salina en un edificio: el agua del subsuelo, y el agua de lluvia. La primera sube por capilaridad; la segunda entra por gravedad por juntas, grietas, bajantes y remates mal resueltos. El mismo temario calcula que en los poros finos de un mortero el agua puede subir varios metros, y anota que en muros con humedad capilar alturas de varios metros son absolutamente normales.
La franja no es un accidente: es un registro. Según la Universidad de Granada, la eflorescencia superficial ofrece una idea del alcance de la migración del agua, del nivel de ascenso capilar o de los canales de infiltración del agua de lluvia. Una mancha que nace en el zoclo y sube pareja apunta al suelo; una que baja desde una ventana, una azotea o un bajante apunta a la lluvia. Leer la forma es el primer diagnóstico, y no cuesta nada.
La sal, además, retiene agua por su cuenta. La revisión del Servicio de Parques Nacionales explica que las sales más solubles, como el cloruro de sodio, absorben humedad del aire cuando ésta supera su punto de equilibrio —75.3 % de humedad relativa en el caso de esa sal— y que las delicuescentes will tend to keep the wall moist except under very dry conditions. Un muro con mucha sal puede seguir húmedo aunque el agua del suelo ya no llegue, y en una casa de costa con el aire cargado de humedad, ese muro rara vez termina de secar.
¿Se puede eliminar el salitre para siempre?
El polvo blanco se quita en una tarde; el salitre deja de volver sólo cuando se corta o se reduce el agua que lo transporta. Mientras el agua siga entrando, cada temporada húmeda traerá sal nueva a la misma franja.
Quien busca cómo eliminar el salitre para siempre suele estar buscando un producto, y la respuesta está antes, en el agua. La revisión del Servicio de Parques Nacionales lo dice con una advertencia práctica: si la humedad de un muro se debe sobre todo a su contenido de sal, an expensive damp-proof barrier will be useless in solving the humidity problem. Antes de gastar en una barrera hay que saber de dónde viene el agua y cuánta sal guarda ya el muro.
Para saber cómo reparar paredes con salitre y humedad, el orden importa: primero el agua, después la sal, al final el acabado. El agua se corrige donde entra —un bajante, una azotea, un riego pegado al muro, un terreno que no drena—; la sal acumulada se extrae, y en conservación eso se hace con compresas de desalación, que según un proyecto de la Universidad de Valladolid se basan en fibras de celulosa o una mezcla de cargas inorgánicas que adsorben las sales por gradiente de concentración; y sólo entonces se repone el aplanado con un material que deje salir el vapor.
Cubrir la mancha es el error caro. Un recubrimiento que impide que el agua llegue a la cara no detiene la sal: según el esquema del curso de Oviedo, cuando la evaporación ocurre antes de la superficie, la sal precipita en el interior, que es justamente donde daña. Es el mismo mecanismo que arruina un aplanado de chukum sellado con un producto impermeable.
¿Sirven el vinagre y los remedios caseros?
Sirven para quitar el polvo de la superficie, no para que el salitre deje de salir, porque no tocan el agua que lo trae. Algunos, además, añaden al muro lo que se quería quitar.
Los remedios caseros para eliminar el salitre tienen todos el mismo límite: trabajan sobre la eflorescencia, que es la parte que menos daña, y dejan intacta la sal que sigue dentro y el agua que la transporta. Lavar el muro con mucha agua tampoco ayuda: el temario de limpieza de la Universidad de Granada advierte que el lavado con agua provoca infiltraciones de agua hacia el interior del sistema poroso de los materiales, que son particularmente dañinas si existen sales solubles. El agua que se usa para limpiar vuelve a disolver la sal y la lleva más adentro.
Eliminar salitre con vinagre es, además, poner un ácido sobre un material de cal. En la limpieza de piedra los ácidos dejaron de usarse por una razón que la misma universidad explica: los ácidos y bases fuertes atacan a las rocas y generan sales solubles al interaccionar con las mismas, por lo que son dañinos. El vinagre es un ácido débil, pero no deja de ser un ácido sobre un aplanado de cal, y el curso de la Universidad de Oviedo enlista los productos de limpieza: ácidos, bases entre las fuentes de sales solubles de un muro.
¿Qué se revisa cada temporada en una casa que pasa meses cerrada?
Se revisa dónde está la sal, a qué altura y si la franja creció desde la última visita, y se revisa por dónde entra el agua. En una casa cerrada el salitre avanza sin testigo, y lo único que lo hace visible a tiempo es comparar la misma pared, fotografiada igual, de una temporada a la siguiente.
La altura de la sal dice qué está pasando. La revisión del Servicio de Parques Nacionales describe, a partir de los estudios de A. Arnold sobre muros con humedad capilar, cuatro zonas que se repiten de abajo hacia arriba, porque cada sal cristaliza a una altura distinta depending on their solubility:
| Altura en el muro | Lo que se ve | Qué suele indicar |
|---|---|---|
| Pegado al piso | Menos daño que en el tramo de arriba | Las sales menos solubles, como el yeso y los carbonatos |
| Encima, el primer tramo | Eflorescencias y costras: es el tramo más deteriorado | Ahí cristalizan el nitrato de potasio y los sulfatos |
| Más arriba, una banda | Un tono más oscuro que el resto del muro | El límite de la humedad que sube; ahí se juntan las sales más solubles, que mantienen el muro húmedo |
| Por encima de la banda | Muro sano | Hasta ahí no llega el agua del suelo |
Una mancha que no sigue ese orden —que baja desde una ventana, sale alrededor de un bajante o aparece a media altura— casi siempre habla de agua de lluvia, y se revisa por arriba: azotea, pretiles, juntas y bajantes, sobre todo después de la temporada de huracanes. En Tulum, donde la lluvia del año se concentra en dos picos, el clima de Tulum marca bien cuándo conviene mirar: antes de que empiecen y cuando terminan.
Esta revisión es una de las tareas del mantenimiento preventivo de una casa de costa, junto a la humedad, el moho y el aire acondicionado, y su lugar en el año lo fija el plan anual. Lo que la hace útil es el registro: la misma pared, el mismo encuadre, la fecha, y la nota de si la franja subió o bajó, que llega a usted en el reporte mensual. Es la misma lógica de vigilancia que piden las termitas: el daño no hace ruido, y sólo se ve si alguien mira con regularidad.
¿El salitre es peligroso para la casa?
La costra blanca de la superficie casi no daña: la Universidad de Granada explica que cuando las sales cristalizan en el exterior no suelen producirse daños mayores excepto por lo que respecta a la estética. El daño lo hace la sal que cristaliza dentro del muro, y la de fuera es la señal de que la hay.
¿Por qué el salitre vuelve después de limpiarlo?
Porque limpiar retira la sal que ya salió, pero no el agua que la transporta ni la que todavía está dentro del muro. Mientras el agua del suelo o de la lluvia siga entrando, cada ciclo de humedad y secado lleva sal nueva a la superficie.
¿Se puede pintar encima del salitre?
Se puede, pero no lo resuelve: un recubrimiento que no deja salir el agua hace que la sal cristalice dentro del material, donde según el curso de la Universidad de Oviedo precipita en el interior y daña más. Primero se corrige el agua y se extrae la sal, después se pinta.
¿Sirve el vinagre para quitar el salitre?
Quita el polvo de la superficie, pero no el agua que trae la sal, y es un ácido sobre un material de cal. La Universidad de Oviedo enlista los productos de limpieza: ácidos, bases entre las fuentes de sales solubles de un muro.
