Guía

Clima en Tulum: lo que le pide a una casa

El clima en Tulum, Quintana Roo, es cálido todo el año y lluvioso en dos tiempos: un primer pico en junio y el mayor en septiembre y octubre. La estación climatológica Tulum del Servicio Meteorológico Nacional registra en su normal 1991-2020 1 120.7 mm de lluvia al año, repartidos en 86 días, y una temperatura media que sólo se mueve entre 23.6 °C en enero y 26.9 °C en julio y agosto: aquí lo que cambia a lo largo del año no es el calor, es el agua.

Esta guía no sirve para elegir la semana de un viaje. Recorre el año desde el lado de una casa que ya tiene dueño: qué hace cada temporada a los aplanados, a la madera y a las instalaciones, qué cambia entre una casa frente al mar y una metida en la selva, y qué conviene revisar antes de que lleguen las lluvias. Cómo se administra una casa en esta zona, con qué calendario y con qué registro, es la materia de la página de Tulum.

Pretil de chukum de una azotea con una gárgola corta que todavía escurre después de la lluvia, junto a un montón de hojas de huano recogidas y la selva fuera de foco.

¿Cómo es el clima en Tulum a lo largo del año?

Cálido y húmedo los doce meses, con una temporada de lluvias de mayo a octubre que concentra casi tres cuartas partes del agua del año. La temperatura varía poco de una estación a otra; lo que distingue un mes de otro es cuánto llueve.

En la normal de la estación Tulum, a 10 metros sobre el nivel del mar, los seis meses de mayo a octubre suman 810.9 de los 1 120.7 mm anuales, en 52.5 días con lluvia; los otros seis, de noviembre a abril, 309.8 mm en 33.5 días. La máxima normal va de 28.8 °C en enero a 31.5 °C en julio, y la mínima normal no baja en ningún mes de 18.3 °C. Una casa de esta costa no tiene un invierno que la ponga a prueba: la pone a prueba el agua.

El clima en Tulum en enero es el más fresco del año, con una mínima normal de 18.3 °C y 60.4 mm de lluvia en 7.3 días, más que en febrero, marzo o abril. El clima en Tulum en diciembre, con 42.2 mm en 5.7 días, ya es el de la temporada seca, que se prolonga hasta abril y tiene su tramo más firme de febrero a abril: 115.1 mm en menos de trece días con lluvia entre los tres meses.

¿Cuándo llueve en Tulum, y cuánto?

Llueve sobre todo en junio y, con más fuerza, en septiembre y octubre: esos dos meses juntan 381.3 mm, un tercio del año, y octubre es el más lluvioso con 204.2 mm. Entre los dos picos, julio y agosto llueven menos que junio.

El clima en Tulum en junio marca la entrada de la temporada: 150.5 mm en 7.6 días con lluvia, más del triple que en abril. Después la lluvia afloja —98.3 mm en julio y 91.1 en agosto— y vuelve con el clima en Tulum en septiembre, con 177.1 mm en 11.2 días, para culminar en octubre, el mes más cargado del año.

Las medias esconden los extremos, y para una casa los extremos son los que cuentan. El clima en Tulum en octubre tiene como máxima mensual de la serie 611.6 mm, registrados en 2005, tres veces su normal; septiembre guarda el récord de la estación, con 902.8 mm en el mismo mes de 2013 y 350 mm en un solo día, el 17. Una azotea o un drenaje que funcionan con la lluvia de un mes normal tienen que funcionar también con la de esos días.

MesLluvia normalDías con lluviaMáxima normalMínima normal
Enero60.4 mm7.328.8 °C18.3 °C
Febrero41.8 mm4.229.6 °C19.1 °C
Marzo33.0 mm4.730.4 °C20.5 °C
Abril40.3 mm4.030.8 °C21.4 °C
Mayo89.7 mm5.631.4 °C21.8 °C
Junio150.5 mm7.631.1 °C22.6 °C
Julio98.3 mm8.331.5 °C22.3 °C
Agosto91.1 mm9.031.3 °C22.4 °C
Septiembre177.1 mm11.231.1 °C22.0 °C
Octubre204.2 mm10.830.5 °C21.0 °C
Noviembre92.1 mm7.629.8 °C19.5 °C
Diciembre42.2 mm5.729.1 °C19.1 °C

Las cifras son las de la normal 1991-2020 de una estación concreta, a 10 metros de altitud dentro del municipio: describen el clima de Tulum, no el de una calle, y no son un pronóstico. Lo que va a pasar esta semana lo dice el Servicio Meteorológico Nacional, no una guía.

¿Qué le hace la humedad a una casa de chukum, madera y concreto?

La humedad no daña por estar en el aire, sino por quedarse: un material que se moja y no se seca en uno o dos días es donde aparece el moho, y en la madera, además, las termitas que necesitan humedad. Por eso en Tulum lo que se vigila no es cuánto llueve, sino dónde se queda el agua después.

La regla más citada viene de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos: si los materiales mojados se secan dentro de las 24 a 48 horas siguientes a una fuga, en la mayoría de los casos el moho no crece, y dentro de la casa conviene mantener la humedad relativa por debajo del 60 %, idealmente entre 30 y 50 %. La normal de la estación Tulum no publica la humedad relativa, así que no hay una cifra local que citar; basta saber que, en una casa cerrada con el aire apagado, nadie la está bajando.

La misma guía señala un punto que en una casa de clima cálido pasa inadvertido: mantener limpias las charolas de condensado del aire acondicionado y libres sus líneas de drenaje, y actuar en cuanto aparece condensación en ventanas, muros o tuberías. Un aire acondicionado que gotea dentro de un plafón es, en esta costa, una fuga más.

El chukum resiste mejor de lo que parece porque deja salir el vapor, y lo que lo arruina es cerrarle esa salida. Por qué un aplanado permeable no se sella, y qué se mira en él cada temporada, está en la guía del chukum.

Con la madera, la humedad trae otro problema. Las notas de manejo de plagas de la Universidad de California son tajantes: las termitas subterráneas requieren ambientes húmedos, y las de madera húmeda suelen infestar madera que permanece húmeda por contacto con el suelo o por una fuga. Una viga que se moja cada temporada en el mismo punto es, por eso, una revisión de termitas además de una de carpintería.

Con el concreto y la mampostería el agua trabaja más despacio, pero trabaja. El manual de conservación preventiva del INAH, escrito para zonas arqueológicas, describe un mecanismo que vale para cualquier azotea: los rincones donde se juntan basura, tierra y hojarasca acumulan la humedad y con ello ocasionan otros problemas más graves como el crecimiento de hongos, musgos y otros organismos, que a su vez favorecen que los aplanados se desprendan.

¿Qué cambia entre una casa frente al mar y una en la selva?

Frente al mar la casa se defiende de lo que trae el viento: sal, arena, sargazo en temporada y, primero que nadie, el ciclón; en la selva se defiende de lo que crece: sombra que no deja secar, hojarasca, raíces y plagas. El clima es el mismo y la lista de revisión no.

En la franja costera la casa vive con la sal que trae la brisa y, en los meses de llegada, con el sargazo: qué le hace a la herrería, a las bombas y a los filtros lo cuenta la guía del sargazo, que vale para toda esta costa. La costa también recibe primero el viento de un huracán. Cuando Beryl tocó tierra justo al noreste de Tulum a las 11:00 UTC del 5 de julio de 2024, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos estimó en su informe final que hubo condiciones de huracán en partes de la costa entre Tulum y Playa del Carmen, y registró que los peores impactos en México se dieron en la zona costera de Tulum a Cancún, con apagones que afectaron a casi 433 000 personas.

En la selva el problema es el contrario: no el viento, sino la sombra y lo que crece. El manual del INAH advierte que las plantas que se desarrollan sobre los muros acumulan mucha humedad y con el tiempo desintegran los morteros de rejunteo, que favorecen el desprendimiento de aplanados al meter sus raicillas por los resquicios, y que algunos árboles que con sus raíces están perjudicando la estabilidad estructural de los edificios deberán ser podados. Para la hierba, el mismo manual desaconseja las sustancias tóxicas y propone arrancar manualmente la hierba, de preferencia sacando las raíces.

Una casa entre árboles, además, tarda más en secarse después de cada lluvia, y en ella la revisión de la madera y de los rincones sin ventilación pesa más que la de la corrosión. Una casa frente al mar, en cambio, pide lavar y revisar todo lo que es metal.

Hay una tercera diferencia, que no es de clima sino de infraestructura: en la carretera costera muchas casas no dependen de la red eléctrica sino de una planta propia, y eso cambia qué se revisa después de una tormenta. Está explicado en la página de Tulum.

¿Qué meses piden más revisión cuando la casa está vacía?

Septiembre y octubre, porque son los más lluviosos y coinciden con el pico de la temporada de huracanes, y junio, porque es la primera prueba del año para azoteas y drenajes. De febrero a abril, en cambio, está la ventana seca: el momento de la obra, no de la vigilancia.

La temporada de huracanes del Atlántico, cuya cuenca incluye el mar Caribe, va del 1 de junio al 30 de noviembre, con su pico el 10 de septiembre y la mayor parte de la actividad entre mediados de agosto y mediados de octubre. Sobre el calendario de Tulum eso significa que el pico de los ciclones y el pico de las lluvias caen en las mismas semanas. Beryl, que llegó un 5 de julio, recuerda además que el riesgo no espera a septiembre.

Las fechas de las dos costas, y lo que se hace en las semanas siguientes a un aviso, están en la guía de la temporada de huracanes. En una casa vacía el criterio es simple: después de cada lluvia fuerte alguien tiene que entrar, abrir, mirar los plafones y comprobar que el agua salió por donde debía. Cuántas visitas pide eso a lo largo del año, y con qué registro, es materia del plan anual.

¿Qué conviene revisar antes de la temporada de lluvias?

Todo lo que saca el agua de la casa: azoteas, canaletas, bajadas y registros, y las charolas y drenajes del aire acondicionado. La revisión se hace en abril o mayo, dentro de la ventana seca, porque en junio ya llueve más del triple que en abril.

El manual del INAH lo escribe para un edificio antiguo y vale igual para una casa cerrada: Se deben limpiar canaletas, drenajes y conductos de agua, evitando que se acumulen desechos que impidan la circulación del agua. En Tulum los desechos son sobre todo hojarasca y arena, y llegan todo el año.

Abril y mayo, antes de la primera lluvia fuerte: azoteas y pretiles sin hojarasca, canaletas y bajadas destapadas, registros abiertos y limpios.
Mayo: charolas de condensado del aire acondicionado limpias y líneas de drenaje libres; anclajes de todo lo que el viento puede mover en terrazas y azoteas.
Junio, tras las primeras lluvias: comprobar por dónde salió el agua y anotar con fecha cualquier mancha nueva en muros y plafones.
Septiembre y octubre: revisión después de cada temporal, con la madera y los rincones sin ventilación como primer punto.
Noviembre a abril, la ventana seca: resanes de chukum, carpintería, impermeabilización y cualquier obra exterior.

Todo eso se reparte a lo largo del año en el mantenimiento preventivo de la casa, y lo que se encontró en cada visita llega por escrito en el reporte mensual.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mes más lluvioso en Tulum?

Octubre. La normal climatológica 1991-2020 de la estación Tulum del Servicio Meteorológico Nacional registra 204.2 mm en octubre y 177.1 mm en septiembre: un tercio de los 1 120.7 mm del año cae en esos dos meses. Junio es el primer pico, con 150.5 mm.

¿Cómo es el clima en Tulum en diciembre y en enero?

Cálido y con poca lluvia. La normal registra en diciembre 42.2 mm en 5.7 días con lluvia, y en enero 60.4 mm en 7.3 días, con una máxima normal de 28.8 °C y una mínima de 18.3 °C, las más bajas del año. La temporada seca sigue hasta abril.

¿Cuándo es la temporada de huracanes en Tulum?

La de la cuenca del Atlántico, que incluye el mar Caribe: del 1 de junio al 30 de noviembre, con el pico el 10 de septiembre y la mayor actividad entre mediados de agosto y mediados de octubre, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. En 2024, el huracán Beryl tocó tierra justo al noreste de Tulum el 5 de julio.

¿Qué se revisa en una casa de Tulum antes de las lluvias?

Azoteas, canaletas, bajadas de agua y registros, para que el agua salga de la casa sin detenerse, y las charolas y líneas de drenaje del aire acondicionado. La revisión se hace en abril o mayo, dentro de la temporada seca; durante las lluvias se vigila dónde aparece la humedad y se anota con fecha.

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