Guía

Termitas: cuáles hay y qué le hacen a una casa

Las termitas son insectos sociales que se alimentan de madera, y en una casa trabajan por dentro de la pieza, donde nadie las ve. Casi todo lo que delata su presencia —alas sueltas en el piso, montoncitos de polvo granulado, tubos de tierra en el pie de un muro— necesita a alguien que esté ahí para notarlo.

Esta guía está escrita para quien tiene una casa en México y pasa semanas o meses lejos de ella. Explica qué tipos hay, cómo se reconocen, por qué una casa cerrada les da ventaja y qué se revisa cada año dentro del mantenimiento preventivo de una propiedad. No recomienda productos ni da recetas: dice quién debe tratar una infestación y qué papel debe dejarle a usted.

Alféizar de madera clara en una casa cerrada: alas translúcidas sueltas sobre la madera y un montoncito de granitos pardos en el piso, bajo un orificio diminuto.

¿Qué son las termitas y qué comen?

Son insectos que viven en colonias organizadas por castas y que se alimentan de la madera y de otros materiales vegetales. No son hormigas: hoy la ciencia las agrupa con las cucarachas, y su especialidad es digerir la celulosa que da rigidez a la madera.

La clasificación tiene una consecuencia práctica para quien intenta reconocerlas. Una gaceta de divulgación de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, escrita por investigadoras de esa universidad y de la UNAM, lo explica así: las termitas están más emparentadas con las cucarachas que con cualquier otro insecto, y forman colonias en las que las tareas se reparten entre obreras, soldados, reina y reproductores. La obrera es la que come y la que construye; el soldado defiende; el reproductor es el único que tiene alas.

Las termitas que comen la madera de una casa no buscan cualquier materia orgánica. La misma gaceta precisa que su especialidad es la madera y que la digieren gracias a los microorganismos de su sistema digestivo. El programa de manejo integrado de plagas de la Universidad de California añade un dato que importa en la costa: la madera degradada se come más rápido y se prefiere a la sana, porque los hongos de la pudrición ya empezaron a descomponer la celulosa. Una viga húmeda es, para una colonia, una comida predigerida.

¿Qué tipos de termitas hay en México?

Los tipos de termitas que importan en una casa son tres: las subterráneas, que anidan en el suelo; las de madera seca, que viven dentro de la pieza que comen; y las de madera húmeda, que necesitan madera mojada. En México se han registrado decenas de especies, y el inventario de la costa del Caribe sigue creciendo.

La división en tres grupos es la que usan los programas de manejo de plagas urbanas. El de la Universidad de California la resume en su guía en español: la subterránea construye nidos en el suelo y llega a la madera por tubos de tierra; la de madera húmeda anida en madera y suelos muy húmedos; la de madera seca anida sobre el suelo, en madera relativamente seca. La misma fuente advierte que el manejo de cada una es diferente, y por eso identificar el tipo es el primer paso de cualquier tratamiento.

Las dos primeras se diferencian también por el tamaño de la colonia. Una colonia madura de subterráneas puede reunir cientos de miles de individuos, mientras que las de madera seca son colonias pequeñas, por lo general de menos de mil individuos, que tardan años en madurar. En California, las subterráneas son las termitas más destructivas; las de madera seca avanzan más despacio, desde dentro de un mueble o de un marco, y por eso son las más difíciles de ver.

En cuanto a especies, el catálogo más reciente publicado por el Instituto de Ecología en Acta Zoológica Mexicana enlista 89 especies para Canadá, Estados Unidos continental y México juntos, y añade cinco especies nuevas a la fauna mexicana. Cuatro de esas cinco se registraron en Quintana Roo, la costa de Cancún y de Tulum: la península es un territorio donde estos insectos todavía se están contando.

¿Qué significa ver termitas aladas dentro de la casa?

Significa que una colonia cercana alcanzó la madurez y soltó a sus reproductores, y que conviene revisar la casa, no que esté necesariamente infestada. La señal más fiable no es el vuelo, que dura poco, sino las alas que quedan en el piso y en los alféizares después.

El fenómeno tiene temporada. La gaceta de la UNICACH explica que Para que el vuelo nupcial suceda es necesario un ambiente cálido y húmedo, que por eso coincide con las lluvias, y que durante el vuelo las alas se pierden fácilmente, son las que observamos tiradas sobre el suelo. Las termitas aladas vuelan hacia la luz: se acumulan junto a ventanas, lámparas y puertas de vidrio, que es justamente donde una casa cerrada guarda sus pruebas.

La distancia también dice algo. Según la Universidad de California, los nuevos reyes y reinas por lo general vuelan menos de 100 metros desde su colonia, de modo que un enjambre dentro de la casa tiene su origen cerca: en el jardín, en un árbol, en la casa vecina o en la propia estructura. La misma institución advierte que Observar enjambres de termitas voladoras no siempre significa que su casa o edificio esté infestado y que para confirmarlo hace falta una inspección profesional.

Las termitas negras que mucha gente describe suelen ser estos mismos reproductores. Los alados de las subterráneas son de color pardo oscuro a negro pardusco, con alas gris parduscas, mientras que las obreras, que son las que comen, son de color caramelo claro y sólo se ven cuando se abre la madera infestada. Ver insectos oscuros con alas no indica una especie distinta, sino la única casta que sale a la luz.

¿Son polillas o termitas, o son hormigas aladas?

Las tres cosas vuelan hacia la luz en la temporada de lluvias, y por eso se confunden. Las termitas se distinguen por tener dos pares de alas iguales, que sueltan con mucha facilidad, y la diferencia con una hormiga alada se confirma mirando las antenas, las alas y la cintura.

La confusión empieza en el nombre. La gaceta de la UNICACH recoge cómo se llama a los alados en distintas partes del país —hormigas blancas, hormiguitas, hormiguitas aladas, maripositas, palomillas, papalotas, tatalenchos, mosquitas— y aclara que no son hormigas, ni mosquitos, ni mariposas. Quien pregunta si en su casa hay polillas o termitas suele estar viendo palomillas en el sentido popular, y la respuesta depende de mirar el insecto y no el nombre.

La prueba más simple está en las alas. Su nombre científico, Isoptera, significa alas iguales, y la misma fuente lo explica: en los reproductores los dos pares de alas son membranosas, de la misma forma, tamaño y color. Para separar una termita de una hormiga alada, la Universidad de California recomienda revisar las antenas, las alas y la cintura antes de concluir nada. Una fotografía de cerca del insecto, o de las alas que dejó, es lo que permite a quien inspecciona responder sin tener que adivinar.

¿Por qué una casa que pasa semanas cerrada es más vulnerable?

Porque reúne lo que las termitas prefieren —humedad acumulada, madera que se degrada y silencio— y porque nadie está ahí para ver las señales cuando aparecen. El daño no depende de que la casa esté vacía, pero el tiempo que pasa sin que nadie lo note sí.

La humedad es la primera condición. Las termitas de madera húmeda, según la Universidad de California, infestan madera que se mantiene mojada por contacto con el suelo o por una fuga de agua, y su presencia es en sí misma un indicador de un problema de humedad. En una casa cerrada, una fuga pequeña bajo un lavabo o una filtración en una azotea pueden durar semanas antes de que alguien abra la puerta, y la madera que queda mojada es la que primero se come.

La segunda condición es la falta de testigos. Las de madera seca viven dentro de la madera y casi nunca se ven, salvo cuando enjambran o cuando aparecen sus bolitas fecales bajo un orificio. Esas bolitas, de seis caras aplanadas, se acumulan sobre las superficies horizontales debajo de las aberturas: en una casa habitada se barren y alguien se pregunta de dónde salen; en una casa cerrada se quedan, y son la mejor evidencia que hay si alguien las fotografía antes de limpiar.

En la costa, el clima añade el resto. La misma humedad que pone a prueba un aplanado de chukum mantiene húmedas las maderas de puertas, pérgolas y palapas, y la temporada de huracanes coincide con la de lluvias, que es la de los vuelos nupciales. Una revisión después de cada tormenta sirve para las dos cosas.

¿Cómo eliminar termitas, y quién debe hacerlo?

Una infestación estructural la trata una empresa de control de plagas con licencia sanitaria, con productos que tengan registro sanitario, y no el propietario con productos de ferretería. En México lo regula una norma oficial, y esa norma dice también qué documento debe recibir usted al terminar.

La razón práctica es que lo casero no funciona. La Universidad de California lo dice sin rodeos: Los pesticidas caseros que se utilizan contra las termitas (también conocidos como “DIY”) generalmente no son efectivos. Los vinagres, aceites y remedios que circulan no llegan a una colonia subterránea de cientos de miles de individuos ni al interior de una viga, y el tiempo que se pierde probándolos es tiempo que la colonia sigue comiendo.

La razón legal es la NOM-256-SSA1-2012, obligatoria en todo el país para quien presta servicios urbanos de control de plagas. Exige que el servicio cuente con licencia sanitaria expedida, previo al inicio de actividades, que los productos aplicados tengan registro sanitario expedido por la Secretaría de Salud, y que al usuario se le entregue un certificado con el número de licencia, el método de control, el plaguicida aplicado, las dosis, los sitios tratados y las precauciones. Ese certificado es lo que usted debe pedir y archivar con los papeles de la casa.

Fumigar no es la única opción, ni siempre la primera. La norma define la fumigación como la aplicación de un plaguicida en estado gaseoso (fumigante) para el control de plagas en un espacio confinado, que exige sellar el espacio; la Universidad de California señala que antes de los químicos se deben considerar tácticas no químicas como el reemplazo de madera, el calor, la electrocución y el uso de desecantes, especialmente contra las de madera seca. Qué método conviene lo decide la inspección, no el anuncio.

¿Qué conviene revisar cada año?

Conviene revisar los cuatro lugares donde las termitas dejan rastro —el pie de los muros, la madera de puertas y ventanas, los pisos bajo los marcos y cualquier madera húmeda— y corregir lo que les da ventaja. La revisión visual va en cada visita a la casa; la inspección profesional, con la periodicidad que fije quien trata.

SeñalDónde se veQué suele indicar
Tubos de tierra endurecidaSubiendo por cimientos, muros o pilares desde el sueloTermitas subterráneas buscando madera
Bolitas fecales de seis caras, como arena gruesaAmontonadas en pisos y alféizares, bajo un orificio diminutoTermitas de madera seca dentro de la pieza de arriba
Alas sueltas, todas del mismo tamañoJunto a ventanas, lámparas y puertas de vidrioUn enjambre reciente, dentro o cerca de la casa
Madera blanda, húmeda o con galerías abiertasBajo lavabos, en marcos exteriores, en contacto con tierraTermitas de madera húmeda y, antes que eso, una fuga

Los tubos son la señal más común de las subterráneas: la Universidad de California los describe como la evidencia más vista de una infestación de termitas subterráneas, y pueden subir por cimientos de concreto o de piedra. Para prevenir, la misma fuente recomienda mantener una barrera de 12 pulgadas de concreto liso, arena gruesa u otro material inorgánico entre el suelo y la madera, retirar la leña y los restos de madera junto a la casa, ventilar las partes bajas y reparar de inmediato grietas y fugas. La misma guía sugiere inspecciones periódicas cada 3 a 5 años; en una casa de costa que pasa meses cerrada, ese plazo es el mínimo, no la meta.

Lo que convierte esta lista en un calendario es que alguien la cumpla y lo deje por escrito. Cada visita debería producir fotografías fechadas del mismo encuadre —el pie del mismo muro, el mismo alféizar— para que un cambio se vea de una vez a la siguiente; es parte del plan anual de una casa y llega a usted en el reporte mensual. Las termitas son peligrosas para la madera precisamente porque el daño no hace ruido, y la única defensa razonable es que alguien mire con regularidad.

Preguntas frecuentes

¿Las termitas son peligrosas para las personas?

No en el sentido en que lo es un insecto que transmite enfermedades: su riesgo es para la madera y la estructura. La gaceta de la UNICACH describe a los alados que entran a las casas en la temporada de lluvias como inofensivos y curiosos animales, y lo que conviene vigilar es lo que comen, no a quién pican.

¿Sirven el vinagre o los insecticidas de ferretería contra las termitas?

No para una infestación estructural. La Universidad de California advierte que Los pesticidas caseros que se utilizan contra las termitas (también conocidos como “DIY”) generalmente no son efectivos, y en México quien trata una casa debe tener licencia sanitaria conforme a la NOM-256-SSA1-2012.

¿Qué documento debe dejar la empresa que trata la casa?

Un certificado de servicio. La NOM-256-SSA1-2012 exige que incluya el número de licencia sanitaria, el método de control, el plaguicida aplicado, las dosis y cantidades, los sitios tratados y las recomendaciones de seguridad para antes, durante y después de la aplicación.

¿Cada cuánto conviene una inspección de termitas?

La Universidad de California recomienda inspecciones periódicas cada 3 a 5 años para detectar infestaciones antes de que sean dañinas. En una casa de costa que pasa temporadas cerrada, la revisión visual de las señales se hace además en cada visita.

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