Concierge

Chef privado y personal de servicio en su casa, por encargo

Usted dice el día, la hora y cuántos vienen. Lo que sigue —la despensa hecha, el chef confirmado, el personal en la casa cuando usted abre la puerta— lo organiza la misma oficina que administra la propiedad. Es uno de los encargos de concierge: opcional, cotizado antes de ejecutarse y facturado a quien lo usa. No entra en los honorarios de administración.

Un chef privado en casa para una cena, para un fin de semana o para una estancia completa; personal de servicio adicional cuando la ocasión lo pide. Se pide encargo por encargo: si en doce meses usted no pide ninguno, este servicio no le cuesta nada.

Cocina de una casa privada fotografiada antes de una llegada, a media mañana. Lista cerrada: barra de piedra clara sin nada encima salvo un frutero de barro y una jarra de agua, alacena abierta con la despensa acomodada en frascos de vidrio sin etiquetas legibles, paño de lino doblado, mesa de madera vacía. Luz lateral suave, sombras largas, sin contraluz espectacular. Encuadre a media distancia, horizonte no reconocible. En este encuadre NO hay: personas, uniformes de servicio, comida servida ni emplatada, mesa puesta para comer, bandeja de plata, copas de champán, flores en exceso, marcas legibles, estilismo de hotel, mar, alberca ni skyline.

¿Qué se pide en este encargo?

Un chef y, cuando hace falta, las manos que lo acompañan. El encargo se arma sobre tres piezas, y usted pide una, dos o las tres:

Chef privado. Una cena, un desayuno, los días que dure la estancia. Se acuerda antes el menú, el número de personas y las restricciones alimentarias de la mesa; el chef llega con lo que necesita y deja la cocina como la encontró. Es también el formato de un chef privado para eventos en la casa, cuando la ocasión es una comida y no una estancia.
Personal de servicio en casa. Personal adicional para la ocasión: quien atiende la mesa, quien mantiene la casa mientras hay gente dentro, quien recoge cuando todos se fueron. Es personal por ocasión, no una plantilla fija: se pide para unas fechas y termina con ellas.
Despensa. La compra hecha antes de que usted llegue, según la lista que usted indique, guardada en su lugar y con agua potable en la casa. Es el encargo que más se pide y el que menos se nota: la casa se abre y ya está surtida.

La lista no es cerrada. Si lo que usted necesita no está aquí —una cocinera para los días en que la casa se renta, un servicio de mesa para una fecha señalada, un proveedor local para algo que solo se consigue ahí— se pregunta y se cotiza igual, o se le dice que no. Lo que no hacemos es prometer un catálogo: los proveedores los elige, uno por uno, el equipo que opera en cada zona.

Cómo se pide, paso a paso

Son seis pasos y ninguno de ellos ocurre sin su aprobación. El primero es una frase suya; el último es un renglón en su reporte.

  1. Usted lo pide. El día, la hora y cuántos vienen. Con eso ya se puede trabajar.
  2. Se define el encargo. Menú o tipo de comida, restricciones alimentarias, si hace falta personal además del chef, y a qué hora tiene que estar lista la casa.
  3. Se cotiza antes. El costo del proveedor y el trabajo de coordinarlo, dicho antes y no después. Sin su aprobación no se ejecuta nada.
  4. Se confirma el proveedor. El chef y el personal quedan confirmados para esa fecha, con un responsable de nuestro lado.
  5. Se prepara la casa. La despensa, el agua, la cocina revisada y lo que la casa necesite para funcionar ese día. En algunas zonas esto empieza mucho antes de la cocina: más abajo está por qué.
  6. Se factura y se registra. La factura se emite con CFDI a nombre de quien pidió el encargo, y el encargo aparece como línea propia en su reporte mensual, con su comprobante.

Quién pide, quién aprueba y a quién se factura

Es la parte que conviene dejar acordada una sola vez, antes de la temporada, para no negociarla a las nueve de la noche con alguien de pie en la cocina.

Quién lo pideQuién lo apruebaA quién se factura
Usted o su familiaUsted, antes de que empiece el encargoA usted, con CFDI, y como línea propia en el reporte del mes
Un huésped, durante una estanciaUsted fija la regla una vez; el huésped confirma la cotizaciónA quien lo pidió, que normalmente es el huésped, y nunca como costo de la casa
Usted, para una fecha con proveedores externosUsted, encargo por encargoEl proveedor factura a nombre del propietario; el comprobante se archiva con el expediente de la casa

Cuando la casa se renta, el calendario, el trato con el huésped y la entrada y la salida son rentas gestionadas, y ya están contratadas. Un chef que el huésped pide para el sábado no lo está: se cotiza como encargo y lo paga quien lo pidió. Los dos caminos terminan en el mismo sitio, que es el reporte mensual, donde cada encargo se lee por separado del resto de los gastos de la propiedad.

La zona cambia el encargo antes que el menú

Una cena para la casa llena no se organiza igual en las siete zonas, y lo primero que cambia no es la cocina. En la franja costera de Tulum, que opera sin drenaje sanitario ni conexión eléctrica y trabaja con plantas eléctricas, confirmar el combustible del generador es parte del encargo de cocina: sin energía no hay refrigeración, y sin refrigeración la despensa de una casa llena dura horas. Un chef privado en Tulum se confirma después de esa revisión, no antes.

En San Miguel de Allende el límite es el calendario. En Día de Muertos la ocupación cerró por encima del 98 % en 2023, con más de 110.000 visitantes: para esas fechas, un chef y el personal de la casa se piden con meses, y la respuesta honesta a una petición de la víspera es que no existe. Un chef privado en Los Cabos, en cambio, se planea alrededor del agua: la de San José del Cabo se distribuye por tandeo, en turnos programados por OOMSAPAS, y una casa llena consume más de la que consume vacía. Eso se resuelve antes del menú.

En las siete, el orden es el mismo: primero se revisa si la casa puede sostener el día, después se confirma quién cocina.

Cuánto cuesta y qué no está incluido

Cada encargo se cotiza antes de ejecutarse y se factura por separado. No hay cuota fija, no hay paquete mensual, no hay mínimo de encargos al año y no publicamos tarifas: el costo de un chef privado por día depende del menú, del número de personas, de la fecha y de la zona, y una cifra escrita aquí sería falsa en seis de las siete.

Nuestros honorarios de administración son un porcentaje sobre los ingresos, netos de gastos, y este servicio queda fuera de ese porcentaje. Es la misma regla de todos los encargos de concierge: se factura a quien lo usa. No es una cortesía ni un beneficio que usted ya haya pagado; un propietario que nunca pide un chef nunca aporta un peso a este servicio.

Lo que se cobra son dos cosas: lo que cuesta el proveedor y el trabajo de encontrarlo, briefearlo y responder por el resultado. Dicho antes, no después.

Qué no es este servicio

No es una plantilla de personal permanente en su casa, no es un servicio de comida a domicilio con carta, y no es un catálogo de chefs entre los que usted elige por fotografía. Es un encargo: se pide, se cotiza, se ejecuta una vez y se cierra.

Tampoco es el cuidado ordinario de la propiedad. Las revisiones programadas, el mantenimiento y los proveedores fijos corren por calendario dentro de la administración integral, y no dependen de que usted pida nada. El resto del catálogo está en nuestros servicios.

Pedir el primer encargo

Este encargo se define junto con el resto del servicio, en la valoración privada: qué suele necesitar su casa, quién aprueba cada petición y qué pasa cuando la pide un huésped. Así, el día que usted escriba «somos ocho el viernes a las nueve», la conversación empieza por la cena y no por explicar su casa.

La solicitud también se abre desde contacto.

Preguntas frecuentes

¿El chef y el personal están incluidos en los honorarios?

No. Es un encargo opcional que se cotiza antes de ejecutarse y se factura a quien lo usa, con CFDI. Un año sin pedirlo es un año sin un solo cargo por este concepto.

¿Quién paga si el chef lo pide un huésped?

Lo paga quien lo pidió, que normalmente es el huésped. Usted fija la regla una vez —qué puede ofrecerse y hasta qué monto— y después la cotización va al huésped, no a su cuenta.

¿Con cuánta anticipación hay que pedirlo?

Depende de la fecha y de la zona, y se lo decimos al cotizar. En temporada alta la respuesta honesta son semanas o meses: en San Miguel de Allende, con Día de Muertos por encima del 98 % de ocupación, un chef pedido la víspera no existe.

¿Pueden dejar la despensa hecha antes de que lleguemos?

Sí, y es lo que más se pide. Usted manda la lista, la compra se hace antes de su llegada y queda guardada en su lugar, con agua potable en la casa.

¿Es lo mismo que contratar a un chef a domicilio por mi cuenta?

El chef puede ser el mismo; lo que cambia es quién responde. Aquí el encargo lo coordina la oficina que tiene las llaves, sabe si la casa puede sostener esa cena y deja el comprobante en su reporte del mes.

Valoración privada

Solicite una valoración privada de su propiedad

En la valoración se acuerda cómo llega su casa a una comida —la cocina, la despensa y quién está dentro ese día—, quién aprueba cada encargo y qué pasa cuando lo pide un huésped. Recibirá el resultado por escrito.

Sin compromiso.
Respuesta por escrito en 48 horas.
El encargo es opcional y se cotiza antes de ejecutarse.