Guía

Fugas de agua en casa: cómo detectarlas a tiempo

Las fugas de agua en casa casi nunca se anuncian: la mayoría son un goteo que nadie oye, y en una casa cerrada no hay nadie para oírlo. Una guía federal para el uso eficiente del agua en la vivienda las llama los gastadores silenciosos del agua en nuestras casas y advierte que muchas están escondidas y pueden desperdiciar cientos de litros al día. Cuando nadie vive ahí, el único testigo que queda es el medidor.

Esta guía está escrita para quien tiene una casa en México y pasa temporadas lejos de ella. Explica cómo se detecta una fuga, qué prueba hace el medidor, cómo se localiza una tubería enterrada, qué le cuesta a la casa una fuga que dura meses, qué se cierra al salir y qué se revisa al volver dentro del mantenimiento preventivo de una propiedad. No recomienda aparatos ni proveedores: dice qué se mira, y en qué orden.

La caja del medidor de agua de una casa cerrada, abierta al pie de un muro encalado, con el medidor seco y la llave de paso general de bronce a su lado.

¿Cómo se detecta una fuga de agua en casa?

Por cinco señales: el medidor que avanza sin que nadie use agua, un recibo que sube sin explicación, una mancha o un olor a humedad que no se va, un patio blando o húmedo sin que haya llovido y el ruido de agua que corre con todo cerrado. En una casa habitada esas señales las nota quien vive ahí; en una casa cerrada sólo las registran el medidor y el recibo, y alguien tiene que leerlos.

Los organismos operadores las enumeran casi con las mismas palabras. La Junta Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Culiacán publica seis señales de que existe una fuga de agua —superficie blanda, aumento en el cobro, sonido de agua corriendo, cambios en el medidor, manchas húmedas y olor a humedad— y sobre las manchas pide algo concreto: si aparecen donde no se derramó nada, observarlas durante unos días; si no desaparecen o van a más, puede haber una fuga oculta.

Dónde se esconden también está escrito. Interapas, el organismo de agua de San Luis Potosí, advierte que las fugas internas suelen pasar desapercibidas cuando ocurren en sanitarios, cisternas, tinacos, tuberías ocultas o llaves con goteo constante, y que aun sin verse provocan un consumo continuo durante días o semanas. En una casa que pasa meses cerrada, la cuenta ya no se hace en días ni en semanas.

No toda mancha es una fuga: la humedad también sube del terreno o se condensa del aire, y cómo distinguir una de otra lo explica la guía de la humedad en paredes.

¿Qué prueba casera hace el medidor?

Se cierran todas las llaves de la casa, se anota la lectura del medidor y se vuelve a leer después de un rato sin usar agua: si el número cambió, hay una fuga. Es el detector de fugas de agua casero que ya está instalado en cada toma con medidor, y no depende de ver ni de oír el agua.

Cuánto se espera depende de quién lo explique. La junta de agua de Elota, en Sinaloa, pide esperar unos 10 minutos; la de Culiacán, dejar todo apagado durante aproximadamente una hora; el sistema de agua de Fresnillo, en Zacatecas, cerrar las llaves por unas 2 horas. El servicio de agua de Portland, en Estados Unidos, da la regla que ordena las tres: si la aguja no se mueve, se esperan varias horas sin usar agua, y si entonces se movió, es posible que haya una ligera fuga.

Cuanto más largo el intervalo, más pequeña la fuga que alcanza a verse. Una casa cerrada tiene además una lectura que nadie más toma: la del día en que se cierra, que se compara con la del día en que se abre.

En una casa con cisterna la prueba pide más paciencia. El arreglo de cisterna en el nivel del suelo, bomba de agua y tinaco es uno de los más usados en México, según el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, y en él el medidor sólo registra lo que entra a la cisterna, cuando su flotador abre porque el nivel ya bajó. Una fuga dentro de la casa baja primero el nivel del tinaco y puede tardar horas en mover el medidor: por eso, con cisterna, la prueba se hace con la bomba encendida, con el intervalo largo y mirando también el nivel del tinaco.

El sanitario tiene su propia prueba. La Conagua, en las recomendaciones que difunde la Profeco, pide colocar un poco de colorante vegetal en el tanque del sanitario: si el agua con color pasa a la taza sin jalar la palanca, hay fuga. La misma guía federal explica por qué empezar por ahí: las fugas más comunes se encuentran en el inodoro, ya sea en el sapito, la válvula, el tubo de contra o el flotador.

¿Cómo se localiza una fuga en una tubería enterrada?

Primero se averigua de qué lado de la llave de paso de la casa está: si el medidor sigue avanzando con esa llave cerrada, el agua se va entre el medidor y la casa, probablemente por una tubería enterrada. Después se busca en el terreno la señal que deja —una zona húmeda o blanda, un pasto más verde que el resto, un piso que se agrieta o se hunde— y el punto exacto lo encuentra un equipo de escucha.

Cómo localizar una fuga de agua en una tubería enterrada lo explica paso a paso la guía en español del servicio de agua de Portland. Con todo cerrado, se cierra la llave de paso de la casa y se mira otra vez el medidor; si sigue girando, el agua está fluyendo entre el medidor y la llave de paso de la casa y posiblemente se trata de una fuga subterránea. Antes conviene comprobar que la llave cierra: se abre una llave dentro de la casa, y si el agua sigue saliendo después de unos segundos, no hay manera de saber si la fuga se encuentra en el interior o en el exterior. La tabla resume qué indica cada lectura y qué se hace después.

Lo que marca el medidorDónde está probablemente la fugaQué se hace después
Avanza con todas las llaves cerradasDespués del medidor: dentro de la casa o en la tubería que llega a ellaCerrar la llave de paso de la casa y volver a leer
Sigue avanzando con la llave de paso de la casa cerradaEntre el medidor y la llave de paso, probablemente en una tubería enterradaBuscar zonas húmedas o hundidas en el terreno; localizar el punto con equipo de escucha
Se detiene al cerrar la llave de paso de la casaDentro de la casa: inodoros, llaves, conexiones, tinaco o cisternaColorante en cada tanque; revisar flotadores y los muros por donde pasa tubería
No se mueve en diez minutos, pero sí después de horasUna fuga pequeña, de goteo, o una cisterna que tarda en volver a llenarseRepetir la prueba con un intervalo largo
La lectura de la semana o el recibo suben sin cambio en el usoUna fuga que corre de forma continuaHacer la prueba del medidor antes que cualquier otra cosa

Las señales en el terreno son las mismas en Culiacán y en Portland. La junta de Culiacán advierte que si al caminar alrededor de la casa aparecen zonas blandas o húmedas, probablemente conviene llamar a un plomero, porque una filtración que continúa podría eventualmente causar daños en los cimientos. La guía de Portland añade un área verde, enmohecida, suave o con musgo, rodeada de áreas más secas, el concreto agrietado o levantado y una caída notoria de la presión, y recuerda que todos los materiales de tubería tienen una vida útil limitada.

El punto exacto ya no es una prueba casera. Agua y Drenaje de Monterrey localiza las fugas que no brotan en la superficie con el geófono, que sirve para escuchar a través de unos audífonos el ruido que genera la tubería, y confirma el sitio con una varilla: si sale húmeda, la fuga está ahí. El mismo organismo recuerda que una fuga puede presentarse antes o después del medidor, bajo la banqueta o la calle. Las que están fuera de la casa se reportan al organismo operador, como pide la Conagua: arreglar toda fuga de agua inmediatamente y reportar las que se vean en las calles.

¿Qué consecuencias tiene una fuga que nadie ve durante meses?

Tres, y se suman: agua pagada que nadie usó, humedad que daña muros, pisos, madera y muebles, y en el peor caso un terreno que se reblandece junto a los cimientos. Lo que en una casa habitada se descubre en días, en una casa cerrada corre toda la temporada.

Las consecuencias de las fugas de agua empiezan por el volumen. La misma guía federal sitúa la mayoría de las fugas domésticas en un goteo de 50 a 250 mililitros por hora, salvo en el excusado, donde pueden perderse cantidades mayores, y la Conagua advierte que una fuga en el sanitario equivale a una pérdida de agua desde 100 a 1,000 litros diarios. En noventa días de casa cerrada, un goteo de 250 mililitros por hora suma 540 litros; un sanitario que deja pasar agua suma 9,000 litros con la cifra más baja de la Conagua, y 90,000 con la más alta.

Después está la casa. El sistema de agua de Fresnillo cuenta entre los efectos de una fuga el maltrato de las instalaciones de la casa y, en ocasiones, hasta de los muebles, y la humedad tiene su propio reloj: la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos señala que si los materiales mojados se secan dentro de las 24 a 48 horas siguientes a una fuga, en la mayoría de los casos no crece moho. Una fuga en una casa cerrada no se seca en 48 horas: se repite cada día. Qué viene después lo explican las guías del moho en paredes y de las termitas.

En una casa construida sobre una ladera la fuga tiene una consecuencia más, y el Cenapred la nombra entre sus medidas para la temporada de ciclones y lluvias: cuidar que no haya descargas o fugas de agua en las casas ubicadas sobre laderas para evitar la infiltración del subsuelo. Qué más se revisa en esas casas antes de la temporada está en la guía de la temporada de huracanes.

¿Qué se cierra al dejar la casa?

La llave de paso general del agua, las llaves del gas y el calentador, como recomienda Protección Civil a quien sale de vacaciones. Antes de cerrar se anota la lectura del medidor, porque esa cifra es la que dirá al volver si el agua pasó mientras nadie estaba.

La lista de la Unidad de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil de Coyoacán, en la Ciudad de México, para quien sale de vacaciones incluye cerrar la llave de paso general del suministro de agua potable, revisar que las llaves de paso del gas queden cerradas y verificar que el boiler esté apagado. Con la llave general cerrada, una fuga dentro de la casa sólo puede perder el agua que ya estaba guardada; por eso, si la casa tiene tinaco, se cierra también la llave de su salida y se apaga la bomba.

Así, la lectura de la salida tiene un significado preciso. Si al volver el medidor marca otra cifra, el agua pasó entre el medidor y la llave, o la llave no cierra: es la segunda fila de la tabla, con meses de intervalo en lugar de minutos.

No todo se puede cerrar en todas las casas. Si el jardín tiene riego automático o la alberca tiene llenado automático, cerrar la llave general los deja sin agua; entonces se cierra lo que no tiene que trabajar —baños, cocina, calentador— y lo demás se vigila con lecturas. Qué pide el agua de una alberca mientras la casa está cerrada lo explica la guía del mantenimiento de albercas.

La lectura se anota con fecha, y después se compara con cada recibo que llega durante la ausencia. La Comisión Estatal de Servicios Públicos de Tijuana aconseja registrar la lectura del medidor al menos una vez por semana y compararla con el consumo reflejado en el recibo, y dejar la caja del medidor libre de macetas, muebles y escombro. En una casa cerrada esa comparación la hace quien paga los servicios, dentro del pago de servicios de la casa.

¿Qué conviene revisar al volver?

Primero el medidor, antes de abrir ninguna llave: si la lectura es distinta de la que se anotó al salir, el agua pasó con la casa cerrada. Después, con la llave general abierta y todo lo demás cerrado, se repite la prueba del medidor, se pone colorante en cada tanque de inodoro y se recorren muros, plafones y terreno buscando humedad.

El recorrido sigue un orden. Bajo cada lavabo y fregadero, donde la junta de Culiacán pide ver si los tubos de agua o cañerías están húmedos u oxidados; los muros por donde pasa una tubería, porque un moho que aparece ahí, según la misma junta, es una fuga de agua que amerita romper la pared; los plafones bajo los baños de la planta alta; el calentador; y afuera, la caja del medidor, donde el organismo de Tijuana pide buscar humedad o escurrimientos alrededor de la instalación, y la línea que llega a la casa.

En el tinaco y la cisterna lo que suele fallar es el flotador. El sistema de Fresnillo pide revisar periódicamente las condiciones del flotador del tinaco o aljibe, porque cuando se avería desperdicia mucha agua sin que nadie lo note. Cómo se revisan y cada cuánto se lavan los depósitos lo explica la guía de limpieza de cisternas y tinacos, que dice también por qué al reabrir la casa se deja correr el agua de cada llave antes de usarla.

Lo que se encuentra se fecha y se fotografía, junto con la lectura del medidor, porque una mancha o una cifra sólo dicen algo cuando se comparan con la visita anterior. A lo largo del año, esas visitas y las reparaciones que generan son lo que ordena un plan anual.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se sabe si hay una fuga de agua en casa?

Se cierran todas las llaves, se anota la lectura del medidor y se vuelve a leer después de un rato sin usar agua: si el número avanzó, hay una fuga. Otras señales son un recibo que sube sin explicación, manchas o zonas blandas que no se secan, olor a humedad y ruido de agua corriendo con todo cerrado.

¿Cuánto tiempo se espera en la prueba del medidor?

Los organismos operadores no coinciden: la junta de agua de Elota pide unos 10 minutos, la de Culiacán alrededor de una hora y el sistema de Fresnillo unas 2 horas. Cuanto más largo el intervalo sin consumo, más pequeña la fuga que alcanza a verse, y en una casa con cisterna conviene el intervalo largo.

¿Cómo se sabe si la fuga está en una tubería enterrada?

Si el medidor sigue avanzando con la llave de paso de la casa cerrada, el agua se va entre el medidor y la casa, y probablemente se trata de una fuga subterránea. Las señales en el terreno son zonas húmedas o blandas, un pasto más verde que el resto y pisos que se agrietan o se hunden; el punto exacto se localiza con equipo de escucha.

¿Qué se cierra al dejar una casa sola?

La llave de paso general del agua, las llaves del gas y el calentador, como recomienda Protección Civil a quien sale de vacaciones. Antes de cerrar conviene anotar la lectura del medidor, para compararla al volver.

Firma

GEMA Properties

Oficina privada de administración de casas excepcionales en México. Escribe estas guías para propietarios y comprueba cada una contra los textos oficiales que cita.

Valoración privada

Solicite una valoración privada de su propiedad

Leer sirve para entender; no cambia nada dentro de la casa. Cuando lo que hace falta es una respuesta sobre la suya en particular, el camino no es una guía: se pide la valoración privada y vuelve por escrito.

Sin compromiso.
No se cobra.
El honorario es un porcentaje sobre los ingresos, netos de gastos.