Guía

Clima en Cabo San Lucas: lo que le hace a una casa

El clima en Cabo San Lucas se resume casi siempre en una palabra, sol, y el registro oficial le da la razón: en la normal 1991-2020, la estación del Servicio Meteorológico Nacional en la ciudad mide 265 mm de lluvia en 13.9 días al año, y casi tres cuartas partes caen en agosto y septiembre. Para una casa, eso cambia el orden de las preocupaciones. Lo que trabaja sobre ella todos los días no es el agua: es el sol, la diferencia entre el día y la noche, y la sal que el viento deja en cada superficie sin que nada la lave.

Esta guía no es de viaje. Lee las cifras de la estación desde el lado de la casa: qué materiales sufren primero, qué meses piden una revisión cuando nadie está, y qué enseñó el huracán Odile sobre el calendario. Lo que esa misma casa necesita en cada tramo del municipio está en la página de Los Cabos.

Una puerta corredera cerrada de una casa en la costa desértica de Los Cabos, con el riel de aluminio cubierto de un polvo fino y una flor blanca de sal en la base.

¿Cómo es el clima de Cabo San Lucas a lo largo del año?

Es cálido y seco casi todos los meses: la temperatura media mensual va de 19.7 °C en enero a 29.3 °C en agosto, y el año entero suma 265.0 mm de lluvia en 13.9 días. De marzo a junio la estación registra 1.9 mm en cuatro meses, y abril marca cero.

Las cifras de la tabla son de la estación 3005, Cabo San Lucas, Baja California Sur, a 15 metros sobre el nivel del mar, en la normal 1991-2020, con entre 26 y 30 años de datos por columna. Es el clima en Cabo San Lucas, BCS, medido en la propia ciudad y no promediado con estaciones del interior. La normal de esta estación no publica humedad ni evaporación, así que la tabla lleva solo lo que la estación midió.

MesMáxima / mínima normal (°C)Lluvia (mm)Días con lluvia
Enero26.6 / 12.86.00.9
Febrero27.1 / 12.94.70.6
Marzo28.5 / 13.91.40.3
Abril30.1 / 15.40.00.0
Mayo32.1 / 16.50.10.1
Junio32.6 / 18.50.40.1
Julio34.4 / 22.47.81.0
Agosto34.7 / 23.885.13.6
Septiembre33.7 / 23.3110.04.0
Octubre33.4 / 21.225.31.4
Noviembre30.4 / 17.516.91.1
Diciembre27.4 / 14.07.30.8
Año30.9 / 17.7265.013.9

Si alguien pregunta cómo es el clima en Cabo San Lucas, la respuesta útil para una casa sale de leer las dos columnas de lluvia juntas. Diez meses se reparten 69.9 mm, menos de lo que septiembre trae solo. Los otros dos llevan 195.1 mm en 7.6 días: aquí un día de lluvia es un acontecimiento, no una estación.

¿Cuándo llueve en un lugar que casi no llueve?

Llueve sobre todo en agosto y septiembre, que suman 195.1 de los 265.0 mm del año, y esas semanas caen dentro de la temporada de huracanes del Pacífico oriental, que va del 15 de mayo al 30 de noviembre. Buena parte del agua del año llega, por eso, con una tormenta tropical y no con un aguacero ordinario.

La normal reparte esa agua en promedios suaves; los registros de la misma estación no. El mes más lluvioso de la serie fue agosto de 2017, con 452 mm, y el día más lluvioso fue el 31 de agosto de 2017, con 400 mm: en un solo día, una vez y media la lluvia de un año normal. Septiembre de 2001 sumó 435.2 mm, y noviembre de 2019, un mes que en la normal no llega a 17 mm, sumó 177 mm, 106 de ellos el día 27.

Para una casa, eso significa que el desagüe no se prueba con la lluvia de todos los años, porque casi no la hay: se prueba de golpe, una tarde, con el agua de una tormenta. Un techo, una bajada pluvial o un canal de ladera que pasaron diez meses secos y llenos de arena que trae el viento llegan a esa tarde sin haber trabajado nunca.

Por qué la temporada de ciclones se vive distinto en esta costa y en la del Caribe está explicado en la guía de la temporada de huracanes en las dos costas. Aquí basta un dato: en el Pacífico oriental, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos, la mayoría de los ciclones tropicales ocurre entre finales de junio y principios de octubre.

¿Qué le hacen el sol, el viento y la sal a una casa?

El sol y la diferencia entre el día y la noche trabajan sobre las juntas y los acabados todos los días del año, y la sal que trae el viento se deposita sobre cada superficie sin que la lluvia la lave. La distancia al mar decide cuánta sal: un estudio publicado por la revista de ingeniería de la Universidad Autónoma de Yucatán midió en la costa de Recife, en Brasil, que la depositación de cloruros disminuye de forma exponencial conforme aumenta la distancia al mar.

En la estación de Cabo San Lucas la máxima y la mínima normal de enero están separadas por 13.8 grados, y las de agosto por 10.9. La máxima diaria de la serie fue de 44 °C, el 16 de septiembre de 2005. Un aplanado, un sellador de silicón, una lámina de vidrio y un marco de aluminio se dilatan y se contraen a ritmos distintos con cada uno de esos ciclos, y la unión entre dos materiales es donde esa diferencia se nota primero: una junta que se endurece, se despega y deja pasar polvo y, cuando llega la tormenta, agua.

La sal hace su parte por dos caminos. Sobre el metal se queda como una película que, con la humedad del aire nocturno, ataca bisagras, rieles, barandales y equipos exteriores. Dentro de los muros, cuando el agua entra y vuelve a salir, deja sales que florecen en el acabado: es el mecanismo que explica la guía de salitre en paredes, y en esta costa aparece sobre todo después de la temporada de lluvias, cuando el agua que entró en pocos días empieza a secarse.

El mismo estudio advierte que las piezas orientadas hacia los vientos dominantes se encuentran más susceptibles. En una casa de Los Cabos eso suele significar la fachada que mira al mar y la terraza que la acompaña: es la que se revisa primero, aunque desde dentro sea la que menos se ve.

¿Qué materiales sufren más, y cuáles resisten?

Sufren primero los metales expuestos y las juntas: bisagras, cerraduras, rieles de puertas correderas, barandales, motores de portón, condensadores de aire acondicionado y equipos de alberca, y el silicón y los selladores alrededor de ventanas y puertas. Resisten mejor las superficies minerales macizas y sin juntas, siempre que se limpien y que el agua que llegue tenga por dónde salir.

El orden importa porque no avanzan al mismo ritmo. Un riel de aluminio con sal y arena acumuladas se traba mucho antes de que una piedra o un concreto aparente muestren algo más que una película en la superficie. La madera exterior queda en medio: el sol la seca y la abre, y la sal se queda en las vetas.

En una casa cerrada se suma un tercer factor, el polvo fino que entra por cualquier puerta que no sella. No daña por sí mismo; se combina con la sal y con la humedad de la noche, y es el que tapa las rejillas de los equipos y los desagües de las terrazas antes de la temporada de lluvias.

Nada de esto pide intervenciones grandes, pide frecuencia: limpiar el metal expuesto antes de que la sal se convierta en óxido, revisar los selladores antes de que se abran, probar los desagües antes de la primera tormenta. Es el contenido ordinario del mantenimiento preventivo, y en esta costa se mide en semanas, no en estaciones.

¿Qué meses piden más revisión cuando la casa está vacía?

Mayo, antes de que abra la temporada de ciclones del Pacífico, y noviembre, cuando termina; entre los dos, un intervalo fijo para lo que la sal hace sin temporada. Septiembre es el mes de más riesgo, y es justamente el que menos se puede preparar a última hora.

El clima en Cabo San Lucas en septiembre es el más húmedo del año: 110.0 mm en 4.0 días, con máxima normal de 33.7 °C. Es también el mes de los registros: el día más lluvioso de septiembre en la serie fue el 1 de septiembre de 1998, con 257 mm. Lo que la casa no tenga listo para entonces lo resolverá la tormenta.

El clima en Cabo San Lucas en diciembre es templado y casi seco, con máxima normal de 27.4 °C, mínima de 14.0 °C y 7.3 mm en 0.8 días; el clima en Cabo San Lucas en enero es el más suave del año, con 26.6 °C de máxima, 12.8 °C de mínima y 6.0 mm de lluvia. Son los meses en que el daño del verano se lee mejor, y los mejores para pintar, sellar y trabajar el metal, porque nada se moja mientras cura.

Qué se hace en cada uno de esos meses, y en qué orden de fachadas y equipos, es una decisión que se toma antes de que empiece la temporada seca, como parte de un plan anual, y no una cotización que se pide después de la primera tormenta.

¿Qué cambió en la forma de revisar las casas después del huracán Odile?

Cambió el lugar de la fecha límite: Odile tocó tierra en el extremo sur de la península de Baja California como un huracán grande de categoría 3 el 15 de septiembre de 2014, justo al este de Cabo San Lucas, y después de una tormenta de ese tamaño nadie puede llegar a la casa durante semanas. Lo que tiene que resistir tiene que estar revisado antes de la temporada, no cuando se anuncia el ciclón.

El informe del Centro Nacional de Huracanes sobre la tormenta lo deja claro. Odile fue el primer huracán mayor en golpear esta región en 25 años, y en Baja California Sur más de 239,000 personas, más del 90 % de la población, se quedaron sin electricidad. El mismo informe registra que, salvo los envíos de ayuda humanitaria, los vuelos de entrada y salida del aeropuerto se suspendieron hasta cerca de un mes después de la llegada del huracán, y que en San José del Cabo faltó el agua potable y se cayeron las comunicaciones.

Leído desde el lado del propietario, eso no es una historia de vientos sino de una ventana de acceso que se cierra. Durante semanas no hay luz para mover una bomba, ni agua para probar una línea, ni teléfono para describir un problema, ni vuelo para llevar a un técnico. Lo que se revisa en mayo es lo único que cuenta en septiembre.

Por eso la revisión de mayo no es una lista de buenas intenciones: es el desagüe probado con agua, los selladores revisados en toda su longitud, las persianas y sus anclajes puestos a prueba, lo suelto de las terrazas asegurado o guardado, y el inventario de lo que la casa necesita para quedarse sola. Lo que sigue en cada tramo de la costa, del puerto de Cabo San Lucas al corredor y a San José del Cabo, está en la página de Los Cabos.

Preguntas frecuentes

¿Cómo es el clima en Cabo San Lucas?

Cálido y seco casi todo el año. En la normal 1991-2020 del Servicio Meteorológico Nacional, la estación de Cabo San Lucas registra temperaturas medias mensuales de 19.7 °C en enero a 29.3 °C en agosto y 265.0 mm de lluvia en 13.9 días al año. Agosto y septiembre suman 195.1 mm, y de marzo a junio la estación registra 1.9 mm en cuatro meses.

¿Cuándo llueve en Cabo San Lucas?

Sobre todo en agosto y septiembre, y un poco en julio, octubre y noviembre. Esos meses están dentro de la temporada de huracanes del Pacífico oriental, que va del 15 de mayo al 30 de noviembre, así que buena parte de la lluvia del año llega con tormentas tropicales. El día más lluvioso de la serie de la estación fue el 31 de agosto de 2017, con 400 mm.

¿Cómo es el clima en Cabo San Lucas en diciembre y en enero?

Templado y casi seco. Diciembre tiene una máxima normal de 27.4 °C, una mínima de 14.0 °C y 7.3 mm de lluvia en 0.8 días. Enero es el mes más suave del año, con 26.6 °C de máxima, 12.8 °C de mínima y 6.0 mm de lluvia.

¿Qué le hace el clima de Cabo San Lucas a una casa cerrada?

Le deja sal y polvo en cada superficie durante meses sin que la lluvia los lave, y el sol y la diferencia entre el día y la noche trabajan sobre las juntas y los selladores. Sufren primero los metales expuestos, los rieles, los equipos exteriores y el silicón alrededor de ventanas y puertas; el desagüe, que pasa diez meses seco, se prueba de golpe con la primera tormenta.

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